La ciencia del drift
Una de los mayores atractivos de cualquier competencia es ver como los neumáticos de los autos son desgastados y quemados con violencia y aspavientos. Tanto es así que al oír la palabra Drift se nos ilumina el rostro y despiertan las ansias de ver un buen espectáculo. Pero el Drift es más que caucho quemado y derrapes controlados, es FÍSICA. Tan importante es esto que quienes lo practican deben saber o intuir los fenómenos involucrados, centro de gravedad o masas, efecto péndulo y roce. En los albores de esta disciplina, allá en el Japón de mediados de los 70´s, Keiichi Tsuchiya popularizó lo que era una forma tradicional de bajar las empinadas laderas de montañas y cerros, que consistía en poder tomar las cerradas curvas sin salirse del camino, pero sobre todo sin bajar la velocidad. Keiichi se encargó de hacer que fuera conocido en todo el mundo, y, seguramente, si no lo sabía terminó aprendiendo de estos fenómenos. En la gráfica vemos como existe un pequeño cruce entre estas do...